Mujer electricista es despedida por…

Hay una imagen que a Oriana todavía le genera una sonrisa: la de verse frente al espejo con la ropa de trabajo, transpirada y con las manos curtidas por el polvo de las paredes.

Ella, que siempre fue de las camisas de lino y las uñas impecables, hoy porta el uniforme de electricista con una honra que no le dio ningún escritorio.

“Yo soy Oriana, tengo 23 años y vivo en Virreyes. Acá arrancó mi carrera, pero antes de los cables, mi realidad era otra”, dijo a TN, mientras recuerda que 2025 empezó como una pesadilla y terminó siendo el “click” que le salvó la vida.